Las metas de la vida

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Las Metas de la Vida1

Todas las cosas que hacemos en la vida tienen un fin, es decir, una meta, muchas de ellas no las tomamos en cuenta, porque son nuestro día a día y otras veces no las vemos como tales, pero lo son.

Basado en lo anterior, siempre estamos en una constante toma de decisiones y aunque no lo percibimos; esto va desde comprar un simple desodorante, hasta la profesión que vamos a estudiar, o a qué nos vamos a dedicar en la vida.

Durante nuestras vidas estamos en la búsqueda de un camino, el cual está salpicado de obstáculos, estos pueden ser difíciles de superar, y otros muy sencillos; lo importante es perseverar y llegar a las diferentes metas que nos proponemos, aunque esto implique pausas o momentáneos cambios de enfoque, pero sin perder de vista nuestros objetivos.

Las metas tienen diferentes niveles y finalidades, inclusive hay positivas (formar una familia, emprender un negocio) y negativas (la venganza, la estafa). Lo más importante en la vida es centrarnos en las metas positivas, constructivas, que derivarán en satisfacciones para con nuestro futuro y entorno; a diferencia de otros tipos de metas que tienen consecuencias muy negativas, al causar daños irreparables a terceros y a nuestra propia reputación, e incluso la muerte moral o física.

Cuando no alcanzamos las metas o se alarga el proceso para alcanzarlas, tendemos a frustrarnos, especialmente cuando más nos interesan, por lo que es muy importante saber diferenciar lo que nos llena y queremos realmente, paso vital para desechar las cosas que sólo nos interesan de forma casual o pasajera, es decir, impuestas por la presión de la sociedad o el momento que se vive. Es muy importante dividir nuestras metas entre las pequeñas, las casuales y las que definirán nuestra vida y la razón de ser de nuestra vivencia, porque estas son a muy largo plazo, son el camino que labramos nosotros mismos para transitar por el curso de nuestra existencia.

Si se está claro en esta óptica, convertimos en mini metas parte de los diferentes procesos que debemos acometer en nuestro camino, muchos de los cuales surgen de improviso, cual asaltante de caminos, tratando de desviarnos, de hacernos perder nuestro curso, pero que debemos atender y superar para continuar hacia ese largo trayecto que nos hemos propuesto. Al alcanzar con éxito esa mini meta nos debemos animar, tomar el impulso necesario para seguir luchando y ver los fracasos o reveses que se puedan presentar como una fuente de sabiduría que nos ayuda a corregir y aprender para enfrentar mayores retos en pro de nuestras metas y no desanimarnos a seguir trabajando para lograr lo que deseamos, sólo porque un evento nos sorprendió en el camino.

Siempre debemos hacer lo que nos proponemos, y aún si no lo logramos, tendremos presente que por lo menos lo intentamos, es mejor intentar y no lograrlo, que nunca intentarlo y después preguntarnos que hubiera sido de nosotros si lo hubiéramos hecho; lo que posteriormente deriva en otros la responsabilidad de lo que no se realizó, siendo nuestros propios miedos, los verdaderos culpables y nuestro principal enemigo a vencer.

Un punto importante en nuestro proceso de establecer y alcanzar metas, es tener claro que es lo que queremos hacer con nuestras vidas, lo cual es bastante difícil no se los voy a negar, pero es nuestro deber encontrar que es lo que realmente nos gusta, nos llena y disfrutamos al realizarlo, esto es parte importante en nuestro camino a la felicidad, sin embargo pueden existir momentos en los que estamos haciendo algo que no nos agrada; eso no nos debe desanimar, ya que eso forma parte de vivir, lo relevante es no estancarnos, incentivarnos y seguir buscando lo que nos apasiona y aunque no estemos llevando a cabo en algún momento lo que nos hace felices, es importante ser el mejor en todo lo que nos desempeñemos.

En ocasiones, también puede ocurrir que sentimos que ciertas metas que nos proponemos son irrealizables, eso no significa que en realidad lo sean, sino que a veces falta más camino por recorrer o necesitamos realizar cambios en los procesos para alcanzar dichas metas (mini metas); lo que es importante es seguir trabajando, todo es cuestión de “timming” y reconocer donde están nuestros propios límites.

¿Se puede fracasar? Sí, si no tienes claro que el fracaso está en nosotros mismos y no en el recorrido hacia nuestras metas, lo que llamamos “fracaso” es sólo el percance que puede llevar al traste parte de nuestra labor y que nos causa una profunda frustración. De nosotros depende desarrollar la madurez para reconocer que cosas debemos cambiar, ajustar y definir para seguir hacia donde en definitiva podemos llegar para lograr nuestro objetivo.

Para culminar quisiera dejar tres reflexiones que nos ayudarán a entender mejor sobre este tema:

Reflexión 1: alcanzar una meta es como ir en un velero, quisiéramos que el viento siempre soplara a nuestro favor para llegar en el tiempo y el trayecto más corto, pero la realidad es que no es así, porque el viento cambia y muchas veces nos desvía del curso, por lo que debemos saber maniobrar, tomar buenas decisiones y hasta cambiar el curso original para aprovechar el viento y llegar a nuestro destino sin renunciar a él.

Reflexión 2: tomada de Walt Disney “Caminar hacia el futuro”, siempre tenemos fracasos, lo importante es no quedarnos estancados allí, sino aprender de ellos, dejar el pasado atrás y buscar abrir nuevas puertas, seguir intentándolo para llegar al éxito. Quién vive en el pasado jamás vive el presente y se quedará sin futuro.

Reflexión 3: quien no arriesga no sufre frustraciones, pero tampoco logra éxitos.

Por: Miguel Malinich

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  1. Juan Carlos Yanez Mendoza says:   

    Excelente Articulo Miguel nos lleva hacer una reflexion de como debemos hacer las cosas y a la vez como aflontarlas

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